No hace mucho me sumergí en las presentaciones de NPR Music. Los solía dejar ahí, reproduciéndose uno tras otro sin siquiera fijarme quien era el artista invitado, ocasionalmente aparecían voces que me obligaban a asomarme a la ventana de Youtube, y una de esas voces fue la de Tash Sultana. La joven, quien es nativa de alguna de las múltiples islas que conforman el extraño continente de Oceanía, tomó por primera vez entre sus manos una guitarra a la edad de 3 años y a partir de ahí nació su romance con la música, el cual mantiene con más de 10 instrumentos que han sido dominados de forma autodidacta y que mezcla en el momento y a pie descalzo, para crear grandiosas composiciones. La voz de esta mujer no tiene una comparación, quizá el aguardentoso sabor que le dejó una psicosis producida por hongos a los 17 años y contra la cual luchó por 9 meses le dotó de un sentir distinto del mundo, el cual transmite en las letras de sus canciones que nos recuerdan la locura que es esta...
Música y cultura